Humedad relativa y humedad absoluta: diferencias para ventilar casa

Fuera hay un 85 % de humedad y dentro, un 60 %. ¿Significa eso que abrir la ventana meterá más vapor de agua en casa? No necesariamente.

Esos porcentajes son de humedad relativa. Para compararlos necesitas conocer también la temperatura. El aire exterior frío puede mostrar un porcentaje alto y, aun así, contener menos vapor de agua que el aire cálido del interior.

Qué indica la humedad relativa

Es el porcentaje que muestra la mayoría de los higrómetros domésticos: % HR o % RH. Expresa lo cerca que está el aire de la saturación a su temperatura actual.

Por eso, dos masas de aire con la misma humedad relativa no tienen necesariamente la misma cantidad de vapor de agua si están a temperaturas diferentes.

También explica por qué el porcentaje interior puede bajar al encender la calefacción sin que eso pruebe que hayas retirado vapor de agua.

Qué indica la humedad absoluta

La humedad absoluta expresa la cantidad de vapor de agua por volumen de aire, habitualmente en gramos por metro cúbico (g/m³). Es otra forma de describir la humedad.

Para decidir si introducir aire exterior puede ayudar a retirar vapor de agua, resulta útil comparar la cantidad de vapor presente dentro y fuera. El porcentaje relativo, leído sin temperatura, no proporciona esa comparación.

Existe otra magnitud útil, el punto de rocío, que puede consultarse en algunos servicios meteorológicos y está relacionada con el contenido de vapor de agua. No debes confundirlo con la temperatura ambiente.

Un ejemplo para entender la diferencia

Piensa en una mañana fría con el exterior cerca de la saturación y una vivienda bastante más cálida. Aunque el porcentaje exterior sea mayor, ese aire frío podría contener menos vapor de agua.

Cuando entra y se calienta dentro, su humedad relativa cambia. Por eso la regla «solo ventila si fuera hay menos porcentaje» puede llevarte a una conclusión equivocada.

También existe el caso contrario: en un día cálido y húmedo, introducir aire exterior puede no reducir la cantidad de vapor de agua de la estancia. El resultado depende de las condiciones concretas, no de la estación del año por sí sola.

Qué puedes hacer sin cálculos complejos

Para empezar, utiliza el higrómetro interior como registro:

  1. Apunta humedad y temperatura antes de ventilar.
  2. Anota el tiempo que mantienes abierta la ventana.
  3. Cierra y espera a que la lectura se estabilice.
  4. Apunta de nuevo humedad y temperatura.
  5. Repite en otros días comparables.

Así podrás ver qué ocurre en tu vivienda. No conviertas una sola prueba en una norma permanente: el tiempo exterior, el viento y las actividades dentro de casa cambian.

Si hay una fuga o una pared mojada, comparar el aire no resolverá el origen del agua.

La idea que debes recordar

Una humedad exterior relativa más alta no significa automáticamente que haya más vapor de agua fuera. Compara siempre el porcentaje junto con la temperatura y observa el resultado de ventilar en la habitación que te preocupa.

En Cómo comparar la humedad interior y exterior antes de ventilar desarrollamos un procedimiento para hacer esa comparación.

Fuentes consultadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio