Que el depósito tenga poca agua al final del día no siempre significa que el aparato esté averiado. Muchas veces se debe a factores del propio ambiente o a un mantenimiento sencillo que se ha pasado por alto. Antes de pensar en una avería, conviene repasar estos puntos.
1. Puede que ya no haya tanta humedad que extraer
Es la causa más común y la más fácil de pasar por alto: si el deshumidificador lleva unos días funcionando y ya ha bajado la humedad de la habitación, es normal y esperable que cada vez recoja menos agua, precisamente porque está haciendo su trabajo. Comprueba el nivel de humedad relativa con un higrómetro; si ya está en la zona recomendada (aproximadamente 30-50 %), poca agua recogida es una buena señal, no un problema.
2. La temperatura de la habitación es baja
Los deshumidificadores de compresor extraen menos agua cuanto más fría está la habitación, y por debajo de unos 18-20 ºC su rendimiento puede caer de forma notable. Si el aparato está en un trastero, garaje o habitación sin calefacción en invierno, es esperable que recoja menos agua que en una estancia templada, incluso con niveles de humedad similares.
3. El filtro está sucio
Un filtro de aire obstruido reduce el flujo de aire que entra al aparato, y con menos aire circulando, extrae menos humedad aunque el compresor funcione con normalidad. Revisa el manual para saber cada cuánto conviene limpiarlo (suele ser sencillo, con agua o aspirador) y hazlo si no recuerdas la última vez.
4. El nivel del higróstato está puesto demasiado alto
Si el aparato tiene higróstato (control de humedad objetivo) y lo has configurado en un nivel alto (por ejemplo 60-70 %), se detendrá o reducirá su trabajo en cuanto alcance ese nivel, aunque la habitación siga notándose algo húmeda para ti. Bajar el nivel objetivo (hacia el 45-50 %) hace que trabaje más tiempo y recoja más agua.
5. Está en una ubicación poco favorable
Un aparato pegado a la pared, en una esquina, o con puertas y ventanas abiertas que dejan entrar aire húmedo del exterior sin parar, tendrá más dificultad para bajar la humedad de forma eficiente. Revisa la ubicación antes de sospechar de una avería.
6. El aparato es demasiado pequeño para el espacio
Si la habitación es grande o la humedad de partida es alta y el deshumidificador tiene una capacidad de extracción baja para ese tamaño, puede estar trabajando al límite de su capacidad sin llegar a notarse mucha diferencia en el depósito frente a lo que esperarías. Revisar la capacidad recomendada según los metros cuadrados ayuda a descartar este motivo.
Cuándo sospechar de una avería
Si has comprobado todo lo anterior (humedad ya baja, temperatura adecuada, filtro limpio, higróstato bien configurado, ubicación correcta, capacidad adecuada) y el aparato sigue sin recoger prácticamente nada de agua durante varios días, con la habitación notablemente húmeda, es razonable pensar en un problema del compresor o del circuito de refrigerante, que requiere revisión de un servicio técnico y no se soluciona con estas comprobaciones caseras.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que recoja mucha agua los primeros días y luego mucho menos? Sí, es habitual: al empezar, el aparato extrae también la humedad acumulada en muebles, paredes y textiles, además de la del aire; una vez esa «humedad de fondo» baja, el ritmo de recogida se estabiliza en un nivel menor.
¿Cuánta agua debería recoger al día, en general? Depende mucho del tamaño de la habitación, la humedad de partida y la temperatura, así que no hay una cifra única válida para todos los casos; la capacidad de extracción de la ficha técnica es un máximo en condiciones de laboratorio, no una cantidad garantizada en cualquier vivienda.
¿El higróstato es lo mismo que el termostato? No: el termostato regula temperatura y el higróstato regula humedad relativa; en un deshumidificador, es el higróstato el que decide cuándo el aparato debe trabajar o detenerse.
Fuentes consultadas
- De’Longhi — Preguntas frecuentes: mi deshumidificador no acumula agua
- Deye — Cuánta agua debe recoger un deshumidificador al día